Anatomía de los peces

Publicado por el 25 de enero del 2011 Imprimir

Anatomía de los peces
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La vejiga natatoria es un órgano que sirve para acumular gas cuya cantidad varía según las circunstancias permitiendo que el pez esté equilibrado a dos aguas a distintas profundidades. A veces actúa como amplificador de cualquier sonido producido por el animal o participa en las funciones de audición.

Por lo general, la respiración tiene lugar a nivel de branquias formadas por finas láminas sobre arcos esqueléticos. Estos órganos, muy vascularizados, están protegidos por los opérculos que se abren y cierran al ritmo de la respiración. Los peces respiran el oxígeno disuelto en el agua, toman el agua a través de la boca y la expulsan por las branquias. Al pasar por las delicadas membranas branquiales el oxigeno es absorbido por la sangre y el anhídrido carbónico es expulsado. Las branquias además expulsan una cierta cantidad de amoniaco y en las especies continentales, expiden también una pequeña cantidad de agua.

Algunas especies necesitan un agua muy oxigenada mientras que otras tienen otros métodos auxiliares para conseguir el oxígeno de la atmósfera. Algunos poseen un órgano llamado Laberinto, otras especies utilizan la parte posterior del tubo digestivo para esto y especies provistas de bocas suctoras respiran a través de aberturas situadas detrás de la cabeza reservando la boca exclusivamente para la alimentación.

En la imagen podemos ver su estructura externa formada principalmente por el cuerpo, la cola, las aletas, los ojos y la boca.

Los peces huelen a través de los orificios nasales que no sirven para la respiración. Son dos o cuatro aberturas en la parte frontal del hocico conectadas con el sistema olfativo. Este ayuda a la detección de feromonas liberadas por otros individuos, las áreas de reproducción y el alimento.

El sentido del gusto en los peces suele hallarse en la boca, lengua y labios, aunque también en otras partes del cuerpo como sobre la cabeza, en los opérculos, las aletas pélvicas y en las barbas o barbillones de las especies de fondo. El sentido del gusto juega un papel importante en la exploración del sustrato en busca de alimento.

El oído de los peces esta constituido tan solo por el equivalente del oído interno en los mamíferos ya que el oído medio y externo resultan innecesarios. El agua a ser más densa que el aire transmite el sonido o las vibraciones 5 veces más rápido. En la audición también ayuda la vejiga natatoria ya que amplifica el sonido. Aunque los peces pueden percibir sonidos en un rango de frecuencia más grande que el nuestro las distintas especies son solo sensibles a una parte de este rango, sin embargo si que son especialmente receptivos a las vibraciones del agua.

La mayoría de los peces poseen una visión monocular, para ver en dos dimensiones pero no pueden enfocar ambos ojos sobre un mismo objeto al mismo tiempo. Sin embargo cuando los ojos están en la extremidad de la cabeza se logra una cierta visión binocular. La estructura de los ojos permite distinguir más fácilmente las formas y los movimientos que los colores o un contorno preciso. Distinguen los colores pero los confunden al variar el brillo. Los peces no ven más allá de 45 cm. detectando los objetos más lejanos con el sistema de línea lateral.

La línea lateral es un órgano sensorial, un sexto sentido, que permite al pez captar las vibraciones transmitidas a través del agua y detectar la presencia de otros peces, de un obstáculo o de cualquier peligro. Las entradas de los nervios sensibles a las vibraciones se disponen en unas estrechas perforaciones o “neuromastos” en unas escamas dispuestas a lo largo de una línea lateral que suele extenderse desde la parte posterior de la cabeza hasta la cola.

El mundo de los peces representa una variedad infinita de formas como serpentiforme, fusiforme, ovalado, etc… Estas formas están adaptadas a la natación, al modo de vida y el medio en el que se desarrollan.

Según la boca de cada pez podemos saber sus costumbres alimenticias y podemos dividirlas en tres grupos: los que se alimentan de la superficie, los que lo hacen del fondo y los que se sitúan en aguas intermedias. Los peces de superficie tiene la boca hacia arriba con la finalidad de atrapar el alimento que flota en la superficie. Los peces del fondo tienen la boca en la parte inferior del suelo estableciendo así un contacto con el suelo más directo. Por último los de aguas intermedias se alimentan tanto del fondo como de la superficie y obtienen su alimento tragando agua.

Según sus aletas podemos saber en que medios vive y si es de nado lento o rápido. Están formadas por radios unidos mediante tejido. Estos radios pueden ser duros, es decir no articulados, o blandos (con articulaciones) y se mueven mediante pequeños músculos.

Sirven fundamentalmente para mover y equilibrar al pez. La aleta caudal sirve de timón al pez y participa con todo el cuerpo en propulsar al pez en el agua. Los peces de nado rápido tienen las aletas caudales en forma de media luna mientras que el resto la tiene redondeada o esta poco desarrollada.

Las aletas dorsales y anales sirven para guiar al pez en su natación. En algunas especies la aleta anal modificada participa en la reproducción, por ejemplo en el plati macho la aleta anal tiene forma de tubo y dirige directamente el esperma al orificio de la hembra durante la fecundación.

Las aletas pares como son las pectorales y las ventrales o pélvicas ayudan al desplazamiento del pez y corresponden funcional y estructuralmente a las extremidades de los mamíferos. Las aletas pectorales sirven para que el pez pueda girar sobre su eje, para frenar la marcha, para renovar el agua alrededor de la puesta y para remover la comida del fondo. Las aletas pélvicas según las especies pueden servir para distintas cosas, por ejemplo los guramis las usan para buscar alimento ya que en ellas tienen células gustativas.

Finalmente la aleta adiposa que tienen algunas especies, situada entre la dorsal y la caudal, no tiene un uso concreto conocido y esta formada por tejido graso.

También hay otros usos de las aletas como se ve en la imagen:

Las escamas son unas estructuras superpuestas facilita la natación y proporciona protección, además está protegida por una fina capa de mucus que lo protege de los parásitos y facilita el deslizamiento. Cualquier trato inadecuado puede provocar la pérdida de algunas escamas, lo cual en sí no es grave ya que se regeneran, pero las heridas ocasionadas constituyen un fácil acceso a infecciones.

Hay varios tipos de escamas las placoideas (tiburones o rayas) y las elasmoideas (peces de acuario). De estas últimas hay dos tipos las ctenoideas y las cicloideas. Las ctenoideas tienen espínulas como dientes, en su campo posterior. Las cicloideas tienen una superficie lisa y un contorno regular. También podemos ver otro tipo de recubrimiento en los peces como son los escudos, que vienen a ser unas placas óseas superpuestas en hileras (peces gato). Otra variante es que no tengan escamas directamente y solo tengan piel, a estos peces se les llama peces desnudos.

Los colores que tienen los peces se deben a dos causas o bien el pez se camufla con su entorno o bien usa su color para cortejar a las hembras o impresionar a los rivales. En alta mar por ejemplo es mejor tener una coloración lo menos vistosa posible debido a la carencia de escondrijos. En las zonas coralinas pueden encontrarse colores más brillantes, pero incluso para estos peces es una ventaja pasar desapercibidos por lo que podemos ver combinadas manchas y trazos para ser menos localizables.

Los colores se forman o por pigmentación o por reflexión de la luz. Los cambios de color tienen lugar en las células pigmentarias y se deben a la excitación, temor o actividad hormonal. Además los colores se forman siguiendo una regla básica condicionas por el modo en que les da la luz. La luz en una acuario es más fácil que les de uniformemente, pero en su medio natural la luz viene desde arriba. La regla que siguen es tener el dorso oscuro y el vientre claro, de esta manera tienen una coloración uniforme casi plana que hace que los depredadores tengan más dificultades para localizarlos. Esto es conocido por el nombre de contraste. Muy pocos peces no siguen esta norma, por ejemplo el pez gato, synodontis nigriventris, tiene, como pone en el segundo termino en latín, el vientre negro y el dorso claro ya que suele nadar al revés de cómo lo hacen el resto de peces.

Las coloraciones muchas veces cambian según llegan a un estado de adultez. Los sistemas de ocultación según la coloración son mediante coloraciones disruptivas, ocelos y la unión entre la forma y el color.

Las coloraciones disruptivas funcionan a modo de camuflaje cuando van varios individuos con la misma coloración. Los colores son tan contrastados que destruyen la silueta del animal y se entremezclan los colores formando una masa informe que se mueve rápidamente. Estos colores raramente están en sentido longitudinal, suelen ser transversales. Muchas veces las coloraciones brillantes que tienen los peces en época de apareamiento o durante una pelea entre machos son incompatibles con estos principios, aunque estas coloraciones se suelen mostrar solo en momentos determinados.

Los ocelos son manchas que asemejan un ojo. Los animales reaccionan a las manchas oscuras que reconocen como ojos, ya que un animal que mira fijamente a otro indudablemente significa peligro. Los peces al no tener parpados tienen dos opciones, o que su coloración disponga de una línea negra que atraviese su rostro ocultando la pupila o bien que el pez tenga una mancha negra en el dorso a modo de ojo. Estos ocelos suelen ser mucho más grandes que los ojos para engañar al enemigo sobre el tamaño real del pez.

Finalmente, en muchas ocasiones forma y color se unen para despistar totalmente al enemigo. Los colores vistosos están localizados para que los de una misma especie se reconozcan pero los depredadores no distinguen entre los peces y su entorno.

Peces de agua dulce

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